Pergamino No. 1

 Hoy Comienzo una vida nueva 

Hoy empiezo una nueva vida, hoy mudaré mi viejo pellejo que ha sufrido durante tanto tiempo las confusiones del fracaso y las heridas de la mediocridad…

El pergamino 1 enuncia de forma clara nuestra enorme voluntad de cambiar nuestra vida, y tomar el mando de nuestro viaje hacia el éxito.

Esto, que podría parecer ilógico y sin sentido, en realidad tiene el objetivo de demostrar que para cambiar nuestra vida, solo tenemos que cambiar nuestros hábitos actuales, y sustituirlos por mejores hábitos,. Y enfatiza que: 

“La única diferencia entre aquellos que han fracasado y aquellos que han tenido éxito reside en la diferencia de sus hábitos. Los buenos hábitos son la clave de todo éxito. Los malos hábitos son la puerta abierta al fracaso.”   Por esa razón la primera ley que debes obedecer es la siguiente: 

“Me formaré buenos hábitos y seré esclavo de esos hábitos”.

Tus malos hábitos deben ser eliminados para cambiarlo por hábitos positivos.

¿Cómo lo vas a lograr?

Por medio de estos principios que están enfocados en eliminar lo negativo y cambiarlo por uno que te acerque al éxito. Esto es necesario porque no es posible eliminar un hábito en tu vida, lo que sí puedes hacer es dominarlo con otro.

Para dominar tu mente primero debes dominarte a ti mismo, así que el primer hábito que tienes que adquirir es el siguiente:

“Leeré cada pergamino durante 30 días, antes de seguir con el siguiente” 

No debes interrumpir este hábito. Este primer principio te forma el hábito de la lectura

Lecciones de este capítulo

  • Acepta el fracaso. La carrera de un vendedor está llena de buenas oportunidades y recompensas. Pero para llegar a ellas debes superar varios desafíos o hasta fracasos.  

Así que no trates a los fracasos como algo doloroso, sino como una oportunidad para mejorar alguna habilidad. 

  • Sé paciente. Una cebolla puede crecer muy rápido, pero también se pudre en  9 semanas. En cambio, para crear el olivo (el rey de todos los árboles)  se requiere  100 años. 

La paciencia en tu viaje te permite seguir absorbiendo experiencia y el conocimiento que no tienes. Se más como el olivo y no tanto como la planta de cebolla. 

Cuando era niño, era esclavo de mis impulsos, ahora soy esclavo de mis hábitos, como lo son todos los hombres crecidos. He rendido mi libre albedrío a los años de hábitos acumulados y las acciones pasadas de mi vida han señalado ya un camino que amenaza aprisionar mi futuro. Mis acciones son gobernadas por el apetito, la pasión, el prejuicio, la avaricia, el amor, temor, medio ambiente, hábitos, y el peor de estos tiranos es el hábito. Por lo tanto si tengo que ser esclavo de los hábitos, que sea esclavo de los buenos hábitos. Los malos hábitos deben ser destruidos y nuevos surcos preparados para la buena semilla. 


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